¿Cómo puedo saber si mi bebé está estreñido?

En torno al 20% de los bebés y niños pequeños sufren estreñimiento, lo que les hace sentirse incómodos e irritables. El estreñimiento es una afección que se define con mayor frecuencia por la dificultad y/o imposibilidad de evacuar,  teniendo deposiciones menos frecuentes que generalmente se presentan con heces duras.

Durante los  primeros meses de vida de un bebé, la coordinación de los movimientos de su intestino y la relajación del esfínter del ano no es muy eficiente o no ha madurado lo suficiente, dificultando el desplazamiento de las heces por el intestino hacia el exterior. Esto se debe normalmente a la inmadurez del sistema digestivo del bebé. Se asocian también a los cólicos del lactante.

En cuanto a la frecuencia de las deposiciones va a variar de un bebé a otro, ya que dependerá del tipo de alimentación,  frecuencia normal de cada uno y también de su edad. Algunos evacuarán varias veces al día y otros podrán no hacerlo incluso en tres o cuatro días, valorando siempre en estos casos la consistencia de las heces, si son blandas no será necesario intervenir.

Primero que todo, considera qué es normal para tu bebé. Puede ser que tu pequeño tenga una deposición después de cada comida, o que deje pasar un día o más entre cada evacuación.

El patrón individual de tu bebé dependerá de los alimentos que coma y beba, lo activo que sea, y lo rápido que digiera el alimento.

Si no estás segura de si tu bebé padece de estreñimiento, hay un par de indicios que te pueden ayudar a darte cuenta. Entre estos se incluyen los siguientes:

  • Sus deposiciones son menos frecuentes de lo normal, especialmente si no ha hecho caquita en tres días o más, y es obvio que tiene dificultad al evacuar.
  • Sus caquitas son duras y secas, sea cual sea la frecuencia.
  • Hace esfuerzos para evacuar pero no lo consigue (aunque puede ser también un falso estreñimiento). En ocasiones observamos que tras varios esfuerzos e intentos de evacuación, las heces del bebé son sin embargo blandas. Esto es lo que conocemos como Falso Estreñimiento, y se da cuando la relajación del esfínter anal no coincide con la contracción que voluntariamente hace el bebé para evacuar.
  • Come menos hasta que evacúa.
  • Pierde peso.
  • Tiene sangre en sus evacuaciones.

¿Cuáles son las posibles causas?

Leche de fórmula, es posible que evacue de manera regular por lo menos una vez al día. Y sino es así hay que pensar el componente de proteína que se encuentra en diferentes fórmulas, puede ser lo que provoque el estreñimiento.

Leche materna no hay un número “normal” de evacuaciones ni un horario determinado, solo lo que es típico para él. Ten en cuenta que algunos bebés que son amamantados pueden hacer popó una vez a la semana. Los bebés que toman pecho de manera exclusiva rara vez sufren de estreñimiento.

  • La leche maternatiene el equilibrio perfecto entre grasa y proteína, por eso produce heces que casi siempre son blandas, incluso cuando un bebé no evacua por varios días.
  • Mientras está tomando el pecho, pueden variarse las posiciones de la toma ya que puede estar ingiriendo aire por falta de sellado, y eso causar las molestias compatibles con los dolores por estreñimiento. La leche materna se adapta a las necesidades del bebé, así que no es necesario abandonar esta práctica
  • En algunos casos, se puede modificar la dieta de la madre, ya que puede presentar intolerancia a las proteínas de la leche de vaca y eso causar las dificultades digestivas del bebé.

Alimentos sólidos: No te sorprendas si tu bebé tiene un poco de estreñimiento a medida que incorpores más alimentos sólidos a su alimentación. Es fácil que suceda debido a que el cereal de arroz, habitualmente la primera comida que se da a un bebé en este periodo de transición, es bajo en fibra.

  • Cuando comienza con papillas y purés, introducir los alimentos de forma controlada y progresiva. Escoger frutas (naranja, kiwi, ciruela…) y verduras (judías verdes, puerro…) con un mayor contenido de fibra y  agua

Dejar de amamantar en ocasiones lo produce, debido a que esto algunas veces provoca deshidratación.

Deshidratación: Si tu bebé se deshidrata, sobre todo en los meses de calor, su sistema absorberá más líquidos de los alimentos, de las bebidas y de las heces, por lo que sus deposiciones serán más duras y secas.

Desajuste de los peristaltismos: Se trata de una falta de ritmo en las contracciones y tensiones de los tejidos blandos (fascias, músculos y ligamentos viscerales) o en la restricción o ausencia de movilidad entre las vísceras del bebé. Esto es muy frecuente durante los primeros meses de vida del bebé debido a la inmadurez de su aparato digestivo.

Una enfermedad o condición médica: Aunque no es común, el estreñimiento puede deberse a alguna afección subyacente tal como hipotiroidismo, botulismo, y ciertos trastornos metabólicos y alergias alimenticias. En casos poco comunes, el estreñimiento es producido por una afección conocida como enfermedad de Hirschsprung o megacolon congénito, que normalmente se diagnostica en las primeras semanas de vida. Un bebé con esta enfermedad padece un defecto congénito que impide el funcionamiento correcto del intestino.

¿Cómo puedo tratar el estreñimiento de mi bebé?

Masaje: Túmbale boca arriba y y masajea su tripa con movimientos de arrastre o barrido, con las palmas de tus dos manos, una tras otra. En la dirección de las agujas del reloj.

Variantes:

  • También puedes sujetar sus tobillos y masajea su tripa, trazando círculos en el sentido de las agujas del reloj. Así, además de favorecer su tránsito intestinal, ayudas a la maduración de su sistema gastrointestinal.
  • Con el bebé tumbado boca arriba, coge con tus manos sus piernas, dóblalas por las rodillas y llévalas hacia su tripa, presionándola ligeramente. Vuelve a extenderlas y repite varias veces.
  • En la misma posición anterior, tumbado boca arriba, sujeta sus piernecitas y haz con ellas el movimiento del pedaleo, procurando que los muslos se dirijan a ambos lados de la barriguita.

Tumba al bebé boca abajo (ofrécele algún juguete para que se entretenga, pues no les suele gustar estar en esta posición). Pon una de tus manos bajo su tripa y otra sobre su espalda.

Otro ejercicio similiar y también muy efectivo: De medio lado: Si a tu bebé le cuesta hacer caca y se pone rojo con el esfuerzo, esta postura le irá muy bien: tumbado sobre un lado, estira una de sus piernecitas y dobla la otra, presionando con su muslo el abdomen. Repite con la otra pierna.

Procura que haga ejercicio: Si tu bebé ya gatea, trata de animarlo para que se desplace de un lado a otro. Si todavía no gatea, trata de que mueva de arriba abajo sus piernas: cuando esté acostado sobre su espalda, mueve suavemente sus piernas hacia adelante con un movimiento circular como si estuviese pedaleando en una bicicleta.

Cambia la marca de la fórmula: Si alimentas a tu bebé con leche de fórmula, pregúntale al pediatra si puedes cambiar de marca o consulta con el pediatra otras opciones que puedas tener. Es posible que sea alérgico a la proteína de la vaca, así que una buena opción es la leche de cabra infantil.

Aumenta su consumo de fibras: Si tu bebé tiene la edad suficiente para comer una variedad de alimentos, reduce aquellos que favorecen el estreñimiento como el arroz, las bananas y las zanahorias cocidas. Trata de darle unas cuantas cucharadas de puré de ciruela, chabacano (albaricoque, damasco) o pera para estimular la evacuación.

Para mejores resultados, primero dale un masaje a tu bebé en su pancita y luego algunos alimentos ricos en fibra.

Aplícale loción de aloe vera en la zona afectada: Si tu bebé está expulsando heces duras y secas que lastiman la delicada piel que rodea la abertura del ano (observarás unas pequeñas lesiones que se llaman excoriaciones o un poco de sangre), aplícale loción de aloe vera en la zona para ayudarlo a sanar. Trata de mantener el área lo más limpia y seca que puedas.

En la Clínica Silvia Molins contamos con profesionales formados, donde podremos  valorar y tratar a su bebé. Es muy importante normalizar los movimientos naturales intestinales,  ya que en estos casos se encuentran alterados. El objetivo de la Osteopatía Visceral es el de devolver al organismo la correcta movilidad de sus partes blandas ayudando a la evacuación con suaves masajes y manipulaciones.

El estreñimiento se asocia frecuentemente a gases y a los cólicos del lactante. (Véase Cólicos del lactante)