TRATAMIENTO DISPLASIA INFANTIL DE CADERA. CONSEJOS PARA MOCHILAS Y TACATÁ

¿ QUE ES LA DISPLASIA?

La displasia infantil de cadera engloba alteraciones en la forma de cabeza del fémur, del acetábulo (donde encaja en la pelvis) o de ambos, que pueden provocar problemas de desarrollo y estabilidad de la articulación, ya desde el periodo intraútero hasta el período neonatal que van desde la subluxación hasta la luxación de la cadera

Si tiene mucha facilidad para producirse, la entrada y salida frecuente del fémur de su sitio hace que, no tenga la movilidad adecuada. Esa deformidad que impide que el muslo se mueva de forma adecuada es lo que llamamos Displasia de Cadera.

FACTORES DE RIESGO:

  • Presentación nalgas puras debido a la influencia en la postura de las caderas.
  • Sexo femenino debido a la mayor elasticidad producida por la sensibilidad a las hormonas maternas.
  • Cadera izquierda debido a la postura en aducción al estar apoyada contra sacro.
  • Primer hijo debido a la posición en un útero más tenso.
  • Antecedente familiar.

 

¿QUE SIGNOS PRESENTA?

  • Los pliegues de las nalgas y los muslos de un bebé no sean simétricos en ambas piernas.

 

¿ COMO SE DIAGNÓSTICA?

Maniobra de Ortolani: que comprueba si la movilidad es de la cadera es normal y si tiene tendencia a que la cabeza del fémur salga de su sitio. Se oye un chasquido. Cuando esta maniobra muestra una cadera inestable decimos que tiene Ortolani Positivo en la cadera (derecha, izquierda o ambas).

Maniobra de Barlow: es una variante modificada de la Maniobra de Ortolani. La maniobra de Barlow busca determinar si la cadera es subluxable o Luxable.

Dependiendo de los resultados obtenidos en las maniobras de Ortolani y Barlow es posible clasificar la luxación congénita de cadera en:

  • Se clasificara como cadera inestable cuando la Maniobra de Barlow es positiva.
  • Se clasifica como cadera luxada reducible cuando la Maniobra de Ortolani es positiva.
  • Si aun con la Maniobra de Ortolani no se logra una reducción de la luxación. Se clasifica como cadera irreductible.

Siempre que la exploración es patológica o siempre que existan tres o más factores de riesgo en un recién nacido, exploramos la cadera mediante una ecografía.

La última revisión (2015) de la Academia Americana de Cirujanos Ortopédicos recomienda también realizar una ecografía en todos los niños menores de 6 meses que presenten uno o más de los siguientes factores de riesgo: presentación de nalgas, antecedente familiar de displasia de cadera o inestabilidad clínica en la exploración.

Ecografía de Caderas: es la prueba de elección para diagnosticar la Displasia de caderas en bebés menores de 6 meses. Pero raramente nos da un diagnóstico claro antes de los 2 meses. En los menores de dos meses la cadera es aún muy inmadura y casi todos los bebés tienen una tendencia leve a que el fémur se salga de su sitio.

Salvo en casos muy claros, hacer la ecografía antes de los 2 meses significa repetirla de nuevo por encima de esa edad para confirmar. Por lo que lo indicado sería hacer la Ecografía en torno a los 2 meses de vida.

Radiografía de Caderas: los huesos de un recién nacido son en una parte importante cartílago. Y el cartílago no se ve en una radiografía (sí con la ecografía). Hasta aproximadamente los 6 meses toda la cabeza del fémur sigue siendo cartílago sin calcio. En torno a esa edad empieza a acumular calcio en su centro formando lo que llamamos “núcleo de osificación de la cabeza del fémur”. Y es ese punto de hueso incipiente lo que tomamos como referencia para valorar si hay o no una Displasia o Luxación de Cadera.

Por lo tanto, antes de los 6 meses, la Radiografía es inútil para diagnosticar una Displasia de Cadera en un bebé.

 

¿QUE TRATAMIENTO ES POSIBLE?

Tratamiento fisioterápico-osteopático:

El diagnóstico precoz de la luxación congénita de cadera constituye el punto fundamental para obtener una evolución satisfactoria, es decir, para obtener el desarrollo de una cadera de características normales.

A menudo, no es necesario ningún tratamiento quirúrgico en caso de inestabilidad congénita de la articulación de la cadera, es decir, en un estadio precoz de la displasia y de la luxación de cadera: si el desarrollo del movimiento evoluciona y es tratado con un fisioterapeuta especializado.

En muchos casos, los médicos prefieren realizar un seguimiento y ver como evoluciona, es aquí donde podemos prevenir una intervención.

Objetivos:

  • Lograr que las estructuras de la cadera se desarrollen lo mejor posible, para que el desarrollo de las piernas y la columna, sea lo más armónico posible.
  • Ayudar a corregir la alteración articular, mediante el tratamiento de los músculos, fascias… que se pueden ver un poco retraídos por la lesión.
  • Devolver la elasticidad que necesitan para su correcto funcionamiento.
  • Es fundamental, que los padres conozcan de que se trata la lesión que tiene su hijo, para que sean participes de su tratamiento en casa. Por ello, explicamos que tienen que hacer en casa.
  • Recomendar pautas para cosa así como que mochilas son las que son adecuadas y favorecen y cuales no.
  • Los resultados son muy buenos, si se trata lo mas precoz posible.

 

¿COMO INFLUYE LA MOCHILA Y EL TACATÁ?

Cuando transportamos un bebé, uno de los sistemas posibles es la mochila. Es importante usar una mochila adecuada y usarla bien.

MOCHILAS ERGONÓMICAS: Hay mochilas que tienen una base estrecha sobre la que asienta el bebé. Esas mochilas dejan las piernas del bebé colgando. Esto es perjudicial ya que favorece que la cabeza del fémur se salga del acetábulo por el propio peso de las piernas.

Lo adecuado son mochilas en las que la base es ancha obligando a que la postura de las piernas sea abiertas en torno al cuerpo de quien le lleva, en posición rana(es la imagen de la derecha). Son lo que llamamos mochilas ergonómicas.

Un error frecuente también es el uso de mochilas no ergonómicas llevando al bebé mirando hacia delante. En esta postura se favorece aún más la salida de la cabeza del fémur de su sitio. Por tanto: No se debe llevar a los bebés en mochila mirando hacia delante en que las piernas NO se queden en posición rana.

Las mochilas ergonómicas, es decir, las que mantengan las piernas en posición rana no tienen este problema porque su diseño hace imposible llevar al bebé en esa posición.

Ante la duda, siempre sus piernas pegadas a tu cuerpo, mirando hacia ti o en la espalda.

¿Qué he de tener en cuenta cuándo pongo a mi hijo en un portabebés?

  • La espalda del bebé quede en C.
  • Las piernas en M (posición ranita, como sentado)
  • Hemos de llegar a darle un beso a la cabecita del bebé.

¿Qué tengo que evitar?

  • Llevar al bebé o niño mirando hacia delante.
  • Que el peso recaiga en sus genitales.
  • Que la tela cubra nariz y boca.
  • Que su barbilla toque con su pecho.

 

EL TACATÁ:

Poner a un niño en el tacatá hace dos cosas negativas para la Displasia de cadera:

  1. Favorece que el bebé apoye su peso sobre las caderas cuando aún no están preparadas para soportar ese peso.
  2. Si se queda sentado con las piernas colgando, como con las mochilas no ergonómicas, favorece que el peso de las piernas tire del fémur sacándolo de su sitio.

Por tanto está claro: ¡Tacatá No! Pero si tu hijo tiene Displasia de caderas o sospecha de ello ¡¡¡TACATÁ NO!!!!!