Cistitis intersticial o síndrome de vejiga dolorosa

QUÉ OPININAN NUESTROS PACIENTES

La cistitis intersticial o síndrome de vejiga dolorosa es una enfermedad crónica de causa desconocida. Los síntomas se prolongan por más de seis semanas, en ausencia de infección urinaria o enfermedad conocida del aparato urinario.

Para aquellos que no conozcan el término la cistitis intersticial (CI) o síndrome de vejiga dolorosa es un tipo de cistitis en donde no está presente la infección, no se trata de una bacteria que podamos combatir con antibióticos, pero los síntomas son muy similares. Es por esto que cuando la padeces, se tarda mucho hasta ser diagnosticada y en el camino te recetan diferentes antibióticos que lo único que hacen es agravar el cuadro de dolor.

El diagnóstico es fundamentalmente de exclusión y suele ser difícil, por presentarse como un cuadro clínico similar o sobrepuesto a otras enfermedades de la vía urinaria.

En general, la enfermedad es más común en mujeres. La edad promedio de presentación es entre los 42 y los 46 años de edad, siendo su inicio más temprano en los hombres.

En el año 1887,Alexander Skene, describió una condición clínica caracterizada por síntomas dolorosos y miccionales cuyo examen patológico mostraba una inflamación destructora de la membrana mucosa de la vejiga urinaria en forma parcial o total, con compromiso de la pared muscular, a la cual denominó «cistitis intersticial»

Guy Hunner extendió el conocimiento de la enfermedad, al publicar varios casos de mujeres que durante varios años padecieron un cuadro clínico caracterizado por dolor suprapúbico, polaquiuria, nicturia urgencia miccional, cuyo examen por cistoscopia revelaba la presencia de úlceras características en la pared vesical, que se denominaron con su nombre: úlceras de Hunner.

¿Qué Síntomas presenta?

Los síntomas de la cistitis intersticial son variables .Se caracteriza por:

  • Incremento de la frecuencia urinaria (polaquiuria)
  • Nicturia y/o disuria
  • Urgencia miccional (sensación de querer orinar lo más rápidamente posible)
  • Dolor abdominal bajo operineal, originado en la vejiga. Empeora a medida que la vejiga se llena. Algunos pacientes sienten el dolor en otras áreas además de la vejiga. Una persona puede sentir dolor en la uretra, en la región inferior del abdomen, en la región inferior de la espalda o en el área de la pelvis o perineal.

Normalmente, una persona adulta promedio orina entre seis y nueve veces al día, y no necesita levantarse durante la noche para ir al baño o lo hace una vez. Un paciente con cistitis intersticial necesita orinar con mayor frecuencia, tanto de día como de noche. A medida que la frecuencia aumenta, se convierte en urgencia. La urgencia para orinar es un síntoma habitual de la enfermedad. Algunos pacientes sienten una urgencia constante que nunca pasa, incluso después de orinar (tenesmo vesical). Si bien otros pacientes orinan a menudo, no necesariamente sienten esta urgencia para ir al baño todo el tiempo

Los síntomas de algunas personas empeoran al:

  • ingerir ciertas comidas o bebidas.
  • Estrés (ya sea estrés físico o mental).
  • Pueden variar con el ciclo menstrual, acrecentándose en la etapa premenstrual, lo cual lo distingue del dolor de la endometriosis.
  • Tanto los hombres como las mujeres con esta enfermedad pueden experimentar alguna disfunción sexual a causa de esta enfermedad; las mujeres pueden sufrir dolor durante el coito porque la vejiga se encuentra al frente de la vagina, y los hombres pueden sentir dolor en el orgasmo o al día siguiente. Se ha visto que el 97% de las mujeres que sufren dolor postcoital sufren de algún grado de cistitis intersticial.

¿Cuál es la causa?

La causa de la cistitis intersticial no se ha determinado y probablemente sea multifactorial.

La presencia de daño de magnitud variable en el epitelio de la vejiga es un factor común para todos los pacientes que presentan esta enfermedad.

Se han propuesto los siguientes posibles factores etiológicos de este daño:

  1. Deficiencia en los glicosaminoglicanos que constituyen el moco que reviste el epitelio de la vejiga, de tal forma que su permeabilidad aumenta, lo cual permite que sustancias irritantes de la orina, como el potasio, penetren en la pared de la vejiga, provocando alteraciones en los nervios y músculos que generan finalmente inflamación y dolor.
  2. Activación de un tipo específico de células inflamatorias (mastocitos) que liberan histaminas u otros agentes químicos que promueven los síntomas de la cistitis intersticial en la vejiga.
  3. Producción de una sustancia tóxica en la orina.
  4. Hipersensibilidad neurogénica, en la que los nervios que transportan las sensaciones a la vejiga están modificados, lo que hace que eventos que normalmente no son dolorosos causen dolor (como el llenado de la vejiga), similar a lo que ocurre en el síndrome de dolor regional complejo tipo I.
  5. El sistema inmunológico del cuerpo ataca a la vejiga, de manera similar a lo que ocurre en otras enfermedades autoinmunes.
  6. Una infección por agente no identificado.
  7. Producción de un factor antiproliferativo que afecta la renovación del epitelio vesical.

Los pacientes con cistitis intersticial presentan con mayor frecuencia el antecedente de cirugías urológicas o ginecológicas, o infecciones urinarias a repetición, o problemas urinarios cuando niños.

La cistitis intersticial se relaciona con varias enfermedades crónicas, como:

  • Enfermedad inflamatoria intestinal.
  • Lupus eritematoso sistémico (30 veces más probabilidades que la población general).
  • Sindrome del colon irritable (100 veces más probabilidades que la población general).
  • Fibromialgia.
  • Alergiasatópicas.
  • Asma.
  • Migrañas.
  • Síndrome de fatiga crónica.
  • Trastornos psiquiátricos como el trastorno de ansiedad, la depresión y trastornos adaptativos.

¿Cuál es el Diagnóstico?

Al realizar una cistoscopía, se pueden encontrar 2 tipos de cistitis   intersticial, ulcerosa y no ulcerosa. La presentación ulcerosa se da en un 10% de los casos.

  • La forma ulcerosa se presenta con el epitelio superficial de la vejiga enrojecido y con una o más ulceraciones rodeadas de congestión mucosa, que comprometen la lámina propia, denominadas úlceras de Hunner. La sobredistensión de la vejiga produce su ruptura y sangramiento.
  • La forma no ulcerosa carece de las úlceras, pero presenta lesiones hemorrágicas petequiales, con aspecto de frambuesa, denominadas “glomerulaciones”.

El diagnóstico de la cistitis intersticial es generalmente de exclusión ya que no hay síntomas ni signos característicos o patognomónicos. Básicamente deben descartarse una infección urinaria y un cáncer de vejiga, y presentar los síntomas descritos durante al menos 6 semanas.

Los exámenes que pueden realizarse para descartar otras enfermedades son:

  • Análisis de orina.
  • Análisis de secreción vaginal.
  • Ecografía
  • Tomografía axial computada. TAC
  • Resonancia nuclear magnética. RMN
  • Cistoscopia.
  • Biopsia de vejiga.

Ausencia de:

  • Infección urinaria.
  • Infecciones genitourinarias o prostatitis.
  • Tumores benignos o cáncer.
  • Historia de radiación, tuberculosis o cistitis química.

Sin embargo, estos criterios tienen una utilidad principalmente de estudio, puesto que la presentación clínica suele ser más compleja, y aplicarlos estrictamente dejaría fuera a un 60% de casos diagnosticados como cistitis intersticial.

Un examen adicional para apoyar el diagnóstico y tratamiento potencial, es la prueba de sensibilidad al potasio, que consiste en la instilación intravesical de cloruro de potasio, lo cual da una reacción de sensibilidad de urgencia urinaria o dolor vesical en un 75% de los sujetos que padecen cistitis intersticial, lo cual demostraría una alteración en la permeabilidad del epitelio urinario. . La instilación vesical normalmente se hace una vez a la semana durante seis semanas, y algunas personas continúan utilizándolo como tratamiento de mantenimiento (aunque con intervalos más largos de tiempo y no todas las semanas). No se recomienda su uso para definir el diagnóstico definitivo, sino que para confirmar la sospecha clínica y ayudar a la elección y seguimiento del tratamiento

Tratamiento médico:

Se pueden categorizar los tratamientos en aquellos administrados por vía oral y aquellos aplicados por instilación vesical.

Intervenciones quirúrgicas, tales como la resección de las úlceras de Hunner vía cistoscópica, cirugía reconstructiva de la vejiga, bloqueo nervioso.

En la Clínica Silvia Molins, el tratamiento debe elegirse individualmente para cada paciente en función de su cuadro clínico. Normalmente se requieren diferentes tratamientos o combinaciones de ellos para que ocurra el alivio de los síntomas, lo cual se logra en un 85 a 90% de los casos.

Las personas que tienen cistitis intersticial podrían tener espasmos dolorosos de los músculos del piso pélvico.

Objetivos del tratamiento:

  • Revisar alteración estructurales que puedan estar provocando tensiones en el sistema urinario.
  • Mejorar la circulación de la pelvis, disminuyendo la congestión uterina y aliviando dolor. La esfera visceral que repercute y cae directamente sobre el Suelo Pélvico y vejiga.
  • Trabajar posibles puntos gatillos para aliviar el dolor.
  • Trabajar posibles adherencias en relación con el útero que puedan repercutir.
  • Técnicas y ejercicios encaminados a recuperar la musculatura del suelo pélvico y la faja abdominal para normalizar la posición de las vísceras de la pelvis.
  • Le enseñaremos a que sea consciente de su musculatura de Suelo Pélvico y a trabajarla de forma adecuada mediante ejercicios que ayuden a fortalecer y a relajar los músculos del piso pélvico.
  • Pautas alimentarias.

Es importante:

  • Anotar cuando se incrementan los episodiosde mayor dolor como por ejemplo: los ciclos menstruales, previo a la regla y durante la ovulación, ciertos alimentos o bebidas,  el stress emocional y durante o posterior a las relaciones sexuales.
  • Alimentación: café, té, gaseosas y bebidas gaseosas, tomates, chocolate, fritos, comidas con grasa, salsas pesadas, especies, mayonesa, picantes, alcohol y cítricos.
  • En ocasiones ,incluir una dieta anti cándidas, si bien esto generalmente no se considera en los tratamientos de cistitis intersticial hay teorías que afirman que la causa puede ser  debido al hongo de la candidiasis que haya migrado hasta la vejiga y anidado allí.  La candidiasis es más conocida por su sintomatología vaginal, como un flujo blanco, tipo requesón, pero no es el único sitio donde puede aparecer. Este es un hongo que vive en la flora vaginal de todas las mujeres, el problema es cuando se reproduce de forma descontrolada. Básicamente este hongo se alimenta de estos alimentos que no debes tomar:
  • Azúcar: bollería, galletas, pasteles
  • Las levaduras
  • Harinas: pan, pasta, trigo
  • Lácteos: yogures, leche, quesos, helados…
  • Otros hongos, por tanto nada de setas.
  • Carnes ahumadas, ni salchichas, ni avena, ni centeno, evitar moderadamente, boniatos, patatas, remolachas y zanahorias.

Puedes comer: Aguacate, cebollas, pepino, lechuga, brócoli, semillas (de girasol, de calabaza, nueces), leche de almedra o avellana, algo de harina de Maiz, aceite de oliva, algo de arroz integral poco no muchos, ajo (muy conveniente incluirlo en cada comida, mata a la cándida por su efecto antifúngico),  Estevia en sustituto del azúcar, lentejas, alubias, garbanzos, manzanas verdes (que tienen menos azúcar), de cereales la Quinoa, amaranto, sésamo, alfalfa, aceite de linaza, germinados,soja texturizada, olivas, carnes roja, pescado, pollo, los cereales tipo de paquete nada recomendado porque llevan mucha azúcar. Para los momentos de máxima necesidad de algo dulce coco con estevia y un poquito de chocolate negro sin azúcar. Infusiones de Artemisa, Ortiga, Abedul, Gayuba, Mitril, Brezzo y cardo Mariano

Puerro, nabos y perejil (según la tradición china eliminan la humedad de la vejiga y facilitan la recuperación de cualquier enfermedad en la zona) la cebada también la recomiendan pero al estar prohibida en la dieta anticándidas no la recomiendo.

Productos naturales que pueden ayudar::

  • Ajo (antifúngico por excelencia)
  • Aceite de orégano, romero, tomillo, aceite de coco
  • Chlorella (desintoxia al organismo de metales pesados)
  • Bardana (limpia la sangre, depura al hígado, es antifúngico y sube el sistema inmunitario, muy recomendable en infusiones)
  • Cardo mariano (sube el sistema inmunitario),
  • Equinácea(es un gran antibiótico natural, combate las cándidas, estimula el sistema inmunitario, es antiinflamatorio y cicatrizantes, muy recomendable)
  • Artemisa (antifúngico)
  • Pau de Arco (especialmente recomendado para candidiasis, combate stress, y cansancio)
  • Cándidas Forte)
  • Omega 3 es una antiinflamatorio natural  reconstruye tejidos (el omega 3 lo puedes encontrar en el salmón, las sardinas, la anchoas, el atún, la trucha, las semillas de lino, las nueces o el aceite de lino entre otros, búscate un buen suplemento en pastillas de omega 3  que te ayude a bajar la inflamación para no estar tomando ibuprofenos)
  • Quercitin, altamente recomendable, hay estudios en estados unidos que hablan de que en la CI hay presente un proceso alergénico dentro de la vejiga y que la capa interna de la vejiga reacciona a la propia orina, pues el quercitin es un antihistamínico natural a base de bioflavonoides

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